El 29 de agosto de 1900, por idea de Estanislao Zeballos, el Consejo Nacional de Educación eligió este día como Día del Árbol, y al año siguiente se festejó por primera vez en las escuelas. La idea era que los chicos aprendieran a plantar y a cuidar los árboles.
Los bosques de Tierra del Fuego están entre los más australes del mundo, y sus árboles principales son la lenga, el ñire y el guindo. Crecen despacio por el frío y el viento, y algunos quedan torcidos como banderas. En sus troncos vive el carpintero gigante, ese pájaro de cabeza roja que hace «toc, toc». Cuidar el bosque es no hacer fuego donde no se puede y llevarse la basura de vuelta.
