LA CÁRCEL DEL FIN DEL MUNDO CERRÓ SUS PUERTAS

21 de marzo
MUSEO 21 MAR

El 21 de marzo de 1947 el presidente Juan Domingo Perón firmó el decreto que cerró el presidio de Ushuaia, la cárcel del fin del mundo, que funcionaba desde 1902. Los presos, que llegaban de todo el país, construyeron ellos mismos los pabellones de piedra y trabajaban en los talleres, en el aserradero y cortando leña en el bosque. Cuando cerró, todavía vivían ahí más de trescientos.

Para traer la leña usaban un trencito a vapor, el «tren de los presos», que hoy, renovado, es el Tren del Fin del Mundo y pasea turistas por el Parque Nacional. Y los viejos pabellones no se tiraron abajo: son el Museo Marítimo y del Presidio, donde se puede caminar por las celdas y conocer de cerca la historia de Ushuaia.

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