El 16 de mayo de 1972 se dictó la ley 19.640, que creó un régimen especial para Tierra del Fuego: las empresas que se instalaran acá pagaban menos impuestos y podían traer piezas de afuera más fácil. La idea era que viniera gente a vivir a un lugar lejano, frío y con muy pocos habitantes, para que la isla creciera.
Y funcionó: llegaron fábricas de televisores, heladeras, aires acondicionados y celulares, sobre todo a Río Grande, y con ellas miles de familias de todo el país. En 1970 en la isla vivían unas 15.000 personas; hoy somos casi 200.000. Muchos papás y mamás de los chicos fueguinos trabajan en esas fábricas, y la Legislatura sigue de cerca cada cambio de esa ley, porque de ella dependen muchísimos trabajos.
