Cuando Tierra del Fuego se convirtió en provincia quiso tener su propio escudo, como todas las demás. En 1992 se hizo un concurso, y lo ganó el dibujo de Rosana Giménez, que lo presentó con el seudónimo «Klewel». El 17 de diciembre de 1992 la Legislatura sancionó la ley 61 que lo aprobó, y el 24 de diciembre el gobernador la promulgó: desde esa Navidad la provincia tiene escudo.
¿Qué tiene? Un óvalo celeste con un sol dorado de diez rayos que sale detrás de una montaña nevada, el mar que rodea toda la provincia y, abajo, cuatro pingüinos emperador. Todo está rodeado por una corona de fuego con cinco llamas de cada lado, por los fuegos que vieron los marineros de Magallanes, y detrás, con las alas abiertas, un albatros azul. Fijate: lo vas a ver en la Legislatura, en las leyes y en todos los papeles oficiales de la provincia.
