Tus derechos

Hay un acuerdo firmado por casi todos los países del mundo que se llama Convención sobre los Derechos del Niño. Argentina lo firmó y lo convirtió en ley, y desde 1994 forma parte de nuestra Constitución Nacional. ¿Qué quiere decir? Que tus derechos no son un regalo de los grandes: son tuyos, y todos —las familias, las escuelas, los gobiernos y también nuestra Legislatura— tienen la obligación de cumplirlos y hacerlos cumplir.

ESTOS DERECHOS SON TUYOS

DERECHO A TENER NOMBRE Y NACIONALIDAD

Desde que nacés tenés derecho a un nombre, a un apellido y a ser argentino o argentina. Con tu documento, nadie puede confundirte con otra persona: sos vos.

DERECHO A VIVIR EN FAMILIA

Tenés derecho a crecer con tu familia, que es la que te cuida, te acompaña y te quiere. Y si alguna vez tu familia no puede cuidarte, el Estado tiene que encontrar la mejor manera de protegerte.

DERECHO A LA SALUD

Tenés derecho a crecer sano: a que te atiendan cuando estás enfermo, a tener tus vacunas y a comer bien todos los días.

DERECHO A APRENDER

Tenés derecho a ir a la escuela y a aprender. La escuela primaria y la secundaria son gratuitas y obligatorias en Argentina, para que ningún chico se quede afuera.

DERECHO A JUGAR

¡Sí, jugar es un derecho! Está escrito en la Convención: tenés derecho al descanso, al juego y a divertirte. Por eso este sitio está lleno de juegos.

DERECHO A OPINAR Y SER ESCUCHADO

Tenés derecho a decir lo que pensás y a que los grandes te escuchen en las cosas que te afectan. Tu opinión vale, en tu casa, en la escuela y en tu provincia. Por algo la Constitución fueguina permite que los ciudadanos presenten proyectos de ley: las buenas ideas pueden venir de cualquiera.

DERECHO A QUE NADIE TE LASTIME

Nadie tiene derecho a hacerte daño, ni con golpes ni con palabras. Si algo así te pasa o le pasa a un amigo, contáselo a un adulto de confianza: tu familia, tu seño o tu maestro. Pedir ayuda siempre está bien.

DERECHO A SER TRATADO IGUAL

Todos los chicos y todas las chicas tienen los mismos derechos: no importa dónde nacieron, cómo hablan, qué creen o cómo es su familia. En el fin del mundo y en todo el planeta.

¿Y QUIÉN CUIDA QUE SE CUMPLAN?

Todos los adultos, empezando por tu familia y tu escuela. Pero también el Estado: los gobiernos y las legislaturas hacen leyes para proteger estos derechos. Nuestra Legislatura sanciona leyes pensando también en los chicos y las chicas de Tierra del Fuego, porque ustedes son parte de la provincia hoy, no solamente cuando sean grandes.

¿Querés poner a prueba lo que aprendiste? Date una vuelta por los juegos.

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