Las leyes de la provincia pueden nacer de cuatro lugares: de los legisladores, del gobernador, de los jueces (solo para temas de la Justicia) o… ¡de la gente! Se llama iniciativa popular: si un grupo de ciudadanos junta las firmas necesarias, su proyecto entra a la Legislatura y tiene que ser tratado con preferencia.
Cuando un proyecto se aprueba, se usa siempre la misma frase, que la Constitución manda escribir así: "LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO, ANTÁRTIDA E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR SANCIONA CON FUERZA DE LEY". Después la ley pasa al gobernador, que puede promulgarla (ponerla en marcha) o vetarla (devolverla con objeciones). Si la veta, la Legislatura puede insistir juntando muchos más votos.
